miércoles, 11 de enero de 2012

Capítulo 23

¿Qué haría con el cadáver de Nadia? Mientras Dani estaba de pie pensando, notó que una fuerte corriente de aire abría una puerta medio ajustada. "¡Claro! Esa puerta debe dirigir al exterior...", pensó.
Después de saber por dónde estaba la salida, pensó que lo más lógico era adjuntar un mensaje al cadáver de Nadia en el que él explicara todo lo ocurrido y por qué ha tenido que huir.

Después, se aproximó hacia la puerta que parecía conducir hacia el exterior, y empezó a recorrer una especie de túnel, que, mientras cruzaba, imaginaba que era como una salida anti incendios o un refugio. Cada vez se alargaba más y estaba más oscuro, hasta no poder ver por donde andaba. De repente notó como pisaba algo cilíndrico que le hizo resbalar y torcerse un pie. Una vez en el suelo, aturdido por la caída, extendió la mano para palpar qué era ese objeto. Parecía una inyección. ¿Tendría eso que ver con lo que era ese lugar antes? Se levantó y, cojeando, siguió con su recorrido hasta presenciar una ligera luz que venía del techo. Era un agujero, que conducía al exterior, pero, después de media hora, ¿dónde se situaría exactamente al salir al exterior?

Al emerger hacia un bosque, no había nada. Ni tan solo el ruido del río. Es más, estaba entre una pendiente de rocas que se alzaban hasta el cielo o un abismo hacia más y más bosque. "¿Por qué a mi?", pensó, "salgo de vacaciones y me entero de que veo espíritus, mato a mi amiga y mis amigos quieren hacer lo mismo conmigo".

Sin más remedio, empezó a escalar por las rocas, pesé el dolor que sentía en el pie y la inseguridad de si esa pendiente era segura o iba a conducir hacia algún lado. Estaba amaneciendo, así que tenía que escalarla del todo antes de que anocheciera y sus amigos salieran por la misma trampilla que él.

De repente volvió a pisar algo, esta vez algo sólido, como una placa de hierro. Tenía inscrito algo que estaba casi borrado por el tiempo. Se podían leer las palabras "Planta de" y la sílaba "ri" en medio de una larga palabra. Se hizo la noche. Extrañado, Dani se escondió entre unas rocas plagadas de molsa e intentó dormir. Pero de repente un espíritu le susurró algo al oído: "¿Por qué huyes de tu pasado?"

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