-Estoy aquí por alguna razón.
Repetía la frase sin tomar aliento, enlazando su principio con su fin, ahogando su tomada voz en un suspiro, apenas sin aire, similar a un sollozo, mientras en su mente esa frase procunciada por su madre en aquel parámo perdido en algun lugar de su premonitorio subsconsciente, le recordaba aquel sueño tan real casi ni se daba cuenta de que estaba hablando en voz alta.
Tras exalar su último suspiro ahogado, sus pupilas ascendieron simultáneamente ocultándose tras sus párpados aún cerrándose, dejando ver el blanquecino color del resto de sus ojos, los cuales se cerraron lentamente mientras su torso se deserguía hacia el colchón de aquella cama dejándole tumbado con las piernas fuera de la misma.
Ahora Dani despierta tras lo que a su parecer es una larga siesta tendido en la misma cama de donde calló su consciencia antes, habia algo extraño en el ambiente y la atmósfera parecía cargada, así pues la habitación se hallaba teñida de un color naranja muy llamativo que turbaba aun más el ambiente, las paredes parecían brillar y emitir una luz similar a la de una llama que las consumiese, suciedad y algunos objetos pequeños flotaban a su alrrededor así como su propia maleta, ahora deshecha, que levitaba casi colindante al techo.
Tras exalar su último suspiro ahogado, sus pupilas ascendieron simultáneamente ocultándose tras sus párpados aún cerrándose, dejando ver el blanquecino color del resto de sus ojos, los cuales se cerraron lentamente mientras su torso se deserguía hacia el colchón de aquella cama dejándole tumbado con las piernas fuera de la misma.
Ahora Dani despierta tras lo que a su parecer es una larga siesta tendido en la misma cama de donde calló su consciencia antes, habia algo extraño en el ambiente y la atmósfera parecía cargada, así pues la habitación se hallaba teñida de un color naranja muy llamativo que turbaba aun más el ambiente, las paredes parecían brillar y emitir una luz similar a la de una llama que las consumiese, suciedad y algunos objetos pequeños flotaban a su alrrededor así como su propia maleta, ahora deshecha, que levitaba casi colindante al techo.
-Esta..., ¡esta es mi habitación!, ¿pero qué ha pasado aquí, eres tú Andrea? Si eres tú, por favor sácame de esta pesadilla, ahora he de irme, no sé en que modo puedo ayudarte, ni siquiera sé mucho de ti, déjame ir.
Tras la única respuesta de la madera crujiendo y chirriando a su alrrededor, Dani optó por explorar el lugar, asi que salió de la habitación.
A posteriori de un enorme pasillo, que parecía ocupar lo que antes era el comedor, con todas las sillas y mesas ardierndo y flotando cerca del techo, cuan lo hacía la maleta de Dani, pudo divisar una sombra esfumándose tras la puerta que conducía al exterior, la siguió, y cuando estaba a punto de alcanzarla, la puerta se cerró, pero un sollozo distante llamó la atención de Dani:
- Lo siento, lo siento hijos, pero vais a ..., y no puedo salvaros ... soy despreciable, lo siento niños, mamá no quiere veros arder, mamá es demasiado cobarde para quedarse a morir con vosotros, perdonadme.
-De pronto otras voces se escucharon:
-¡Señora!, ¡señora!, tenemos que irnos, ese tío ha desperdigado gasolina por los alrededores también, si una chispa la alcanza volaremos por los aires, debemos irnos, ya se han ocupado de poner a salvo a su marido, ya no podemos hacer nada más.
Dani cruzo la puerta decidido a insistir por la vida de los hijos de esa mujer, pero entonces, ya no estaban allí no los hombres ni la mujer, al girar la vista pudo comprobar que una cabaña en ruinas se alzaba sobre su figura, el fuego parecía haber pasado, mientras, pudo comprobar que al fondo del pasillo donde estaba su habitacíon se encontraba Andrea, así que corrió hacia ella tanto como la pesada atmosfera le permitía.
Lentamente caían cada uno de sus ralentizados pasos, que lo acercaban a su meta, el eco de su propia voz le aturdía de fondo, similar a una voz interna en su mente, así como voces familiares que a cada métro que avanzaba se hacían de sentir más aún, mientras tanto, un blanco cegador le arrebataba la visión frontal de la escena, desde fuera hacia dentro, como el marco circular de un cuadro abstracto, hasta que...
-¡Andrea, por favor sacame de aquí!
Mientras coría la chica, con un bebé en brazos, en esta ocasión respondió:
-Perdóname mamá, soy demasiado cobarde, como para vivir sola, sola con este recuerdo.
-De pronto y tras oír aquellas palabras entre tan incierta visibilidad blanquecina, Dani despertó del sueño entre sudores, comprendiendo que la luz que le cegaba no era sino el sol que a través de sus párpados revelaba posarse sobre su rostro.
Se encontró rodeado de todos sus amigos, algunos con cara de entusiasmo, otros con cara de preocupación y otros simplemente indiferentes ante la situación, entre preguntas típicas como un -¿Qué ha pasado?, -o: -¿Por qué estás tan pálido?, -o quizás alguna afirmación del tipo:- Está loco.
Dani alzó la mirada y pudo ver a Andrea con un bebé en brazos desvanecerse entre la atmósfera, al menos ahora, todos prestaban seria atención a lo que Dani tuviera que decir...
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