domingo, 21 de agosto de 2011

Capítulo 9

Dani no entendió nada, había un ambiente muy extraño en su grupo de amigos. Se dirigió a su habitación a reflexionar sobre lo sucedido, se echó en la cama y se puso a pensar. La luna ese día iluminaba la habitación, su luz penetraba por las ventanas y no hacía falta tener la luz encendida para poder percibir del todo la habitación, ya que al ojo humano se le hacía fácil con tanta claridad. Dani observaba un reloj de cuco que colgaba en la pared. Por cada segundo que avanzaba la aguja de los segundos, por la cabeza de Dani pasaba un efímero pensamiento misterioso, negro y confuso que le hacia entrar en un estado de incertidumbre mental. Todo lo que estaba sucediendo había ocurrido rápidamente y recientemente. Dani cerró los ojos, tratando de despejar su mente, y acabó durmiendo con un cojín por encima de sus ojos para que la virgen claridad de la luna no atravesara su piel, reflejándose en sus ojos y haciéndole despertar de un sueño inducido por Deoxtrinina. Así era, sus amigos habían pretendido algo, que él aún no conocía, pero no iba a tardar en hacerlo...

Un nuevo día deja atrás una calurosa noche, el sol se asoma por el horizonte del mar, reflejando en él una multitud de colores de un cálido tono veraniego. El cielo está azul, pero en la vida de Dani está arrasando una tormenta de cielo anegado y gris.

"¿Donde estoy?", pensó Dani.

Estaba en su cama del albergue, pero todo era diferente. Detrás de las ventanas no había un paisaje, una blanca e impoluta claridad sin ningún tipo de detalle arrasaba en el exterior.

- ¿Hola, hay alguien ahí? -gritó.

Salió a las afueras del albergue, a sus jardines que ya no existían, que se habían esfumado por arte de magia siendo sustituidos por la nada. Dani miró hacia arriba. El cielo estaba plagado de nubes que formaban perfectas formas surreales, parecía todo un cuadro de Salvador Dalí. No había nada en el horizonte. Nada... ¡Sí, había algo! era una puerta, una puerta familiar. La de su casa. Sumergido en sus pensamientos, se dio cuenta de que estaba ahí, dentro de él, de su mente, de sus sueños, de su vida, en ese lugar, idílico y perfecto, ¿estaba muerto?, ¿o simplemente estaba haciendo una travesía hacia el inframundo, ese lugar que sirve como trance para aquellos que están entre las dos dimensiones, entre la luz y la oscuridad, entre la claridad y la penumbra, en la, deseada, vida, o, en su defecto, en la temida, odiada, respetada pero evitada, muerte?

Lamentablemente esas pastillas para el dolor de cabeza habían yacido en su arroz, lo que significaba su ingesta y por lo tanto su potencial efecto para el cuerpo humano, en abundancia, de sobredosis, podían decidir si Dani, Daniel para su madre, seguiría en el mundo de los cuerdos.

Cogió aire y cruzó la puerta, azul y vieja. Pero entonces, se dio cuenta del error que cometió.

2 comentarios:

  1. Uff, se ve que el compromiso no es muy compatible con vosotros =p Menos mal que dije 5 días, que si no...
    "Mañana" lo corrijo, que ahora es demasiado tarde como para tener ganas. Por lo menos ha merecido la pena esperar, aunque se está desviando un poquito la cosa... no nos olvidemos de todos los cabos sueltos ¿eh? A ver qué ocurre ahora.

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  2. CHICOS ESTA LA SIGO YO POR TODO MI RETRASO SI ESO PONGO DOS CAPITULOS VALE E ESTADO TRABAJANDO Y EN MICASA NO E TENIDO INTERNET SIENTO AVER ESTADO SIN ESCRIBIR PIDO DISCULPAS A TODO EL MDNO AHORA SEGUIRE YO SI PUEDO ESCRIBIR DOS CAPITULOS SI PUEOD APARTI DE AKI ESCRIBO YO VALE

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